Los afrodisíacos durante años han tenido una presencia significativa en el
intento por mejorar el desempeño sexual.
Antes de que los productos farmacéuticos y de investigación clínica inundaran el
mercado, las hierbas afrodisíacas cumplieron este papel para la mayoría de las
personas. Las civilizaciones de la región de Amazonas, en Sudamérica, han
utilizado muchos afrodisíacos naturales, que hoy en día también se pueden
encontrar en el mercado.
Las dos especie de maca, Lepidium peruvianum y Lepidium meyenii, eran
consideradas por los nativos de aquellas zonas como muy beneficiosas para
aumentar la energía sexual y promover la función sexual con propiedades
adaptogénicas. Existen, además, algunas evidencias científicas de que la maca
puede producir erecciones, aumentar la energía sexual, y aumentar la actividad
sexual, según lo demostró un estudio realizado con animales de laboratorio.
También podríamos citar la Damiana -Turnera difusa-, que ha generado mucha
atención como afrodisíaco natura. Además de estar comprobado que esta planta
puede mejorar el estado de ánimo y es estimulante, la damiana ha mostrado tener
cualidades testosterogénicas (promueve la producción de testosterona).
Asimismo, podríamos agregar en esta lista de afrodisíacos populares a la hierba
brasileña catuaba. Históricamente, esta planta se usó como un tónico para los
órganos sexuales masculinos, y para revertir los problemas de disfunción
eréctil. Sus defensores sostienen que esta hierba refuerza el sistema nervioso y
aumenta la libido masculina.
Recientemente, otro par de hierbas ha concentrado la atención de los
consumidores mundiales de afrodisíacos naturales. La Muira Puama, conocida como
Madera de Potencia y cultivado en Sudamérica, y la Epimedium sagittatum (llamada
en inglés Hierba de Cabra en Celo), cultivada en China, han sido muy utilizado
por las gente de esas latitudes durante cientos de años.
La Muira Puama se utiliza para aumentar la libido y para tratar las disfunciones
eréctiles, mientras que la Epimedium sagittatum ha tenido mucha repercusión
entre los hombres chinos, así como también muy buenos resultados en un ensayo
clínico reciente, con respecto a sus efectos sobre la satisfacción sexual.
El Ayurveda, la medicina tradicional hindú, ha recurrido a la Mucuna Pruriens,
una hierba que contiene L-dopa, y puede relajar y combatir la frustración
sexual, así como el ashwaganda – también conocido como ginseng de India-, que
tiene propiedades adaptogénicas y promotora de la producción de hormonas
sexuales.
Por otra parte, se ha encontrado que la raíz de zarzaparrilla actúa
favorablemente sobre las funciones hormonales, mientras que el saw palmetto, que
inhibe las sustancias producidas por la próstata que son negativas para la
actividad sexual. Estos son dos afrodisíacos que tampoco se deberían descartar.