Hola, tengo 22 años, te escribí hace un par de años, no recuerdo bien cuándo pero por lo menos 3, porque en ese entonces no lograba tener orgasmos y de hecho no había tenido nunca a pesar de haber iniciado mi vida sexual algunos años antes, y haber tenido parejas anteriores. Recuerdo que me ayudaste mucho con tu consejo, de hecho, mi vida sexual mejoró notablemente.
Luego de que te escribí se solucionó mi "problema"; hice caso a tus indicaciones, me informé sobre el tema y todo se mejoró.
Con esa pareja duré aproximadamente 2 años: está de más decir que el puso mucho de su parte también, descubrimos que para mí era más fácil llegar al orgasmo si había estimulación del clítoris y logramos solucionar el problema de alguna forma.
Ahora, casi un año después, comencé con una nueva pareja y llevamos 8 meses juntos. Al principio me sentía bien cuando teníamos relaciones, con él en general me siento relajada, amada y durante todo el coito estoy excitada, situación que antes no me pasaba siempre.
Sin embargo, a pesar de que algunas veces tengo orgasmos y no es necesario que me toque para llegar a éste, me sucede que llego a un punto de excitación máxima, donde me siento bien y libero mucha energía, pero no alcanzo a llegar al orgasmo.
No sé cómo explicarlo pero es como si fuera camino a éste y justo en la cima me bajara corriendo sin quedarme en ella un par de minutos, no sé si me explico.
Esta situación provoca que NO pueda seguir teniendo relaciones porque técnicamente "ya logré el punto culmine de la excitación", y muchas veces él aún no ha llegado al orgasmo, entonces sigo y no lo paso bien el tiempo que resta o simplemente le pido que lo dejemos hasta ahí.
El tema es que me gusta mucho tener relaciones con él, pero paso mucho rato sin disfrutarlo y esto ha causado que a veces prefiera no tener sexo, estoy desmotivada.
Buscando explicaciones creo que en general siento que cuando voy a llegar al orgasmo, como que no puedo "soportar" el nivel de excitación al cual he llegado y comienzo a bajar, incluso me pasa cuando me masturbo, me siento muy bien por cierto, pero como que falta algo.
Muchas veces también quedo con la sensación de que quiero continuar, pero como llego a ese punto de excitación, en realidad reacciono como si estuviera teniendo un orgasmo... (porque es el comienzo de uno asumo yo), y por lógica mi pareja induce su orgasmo, entonces ya no puede seguir y finalmente quedo insatisfecha.
Entre orgasmos valle y orgasmos pico
Lo que te está sucediendo es que llegas a un nivel de sobreexcitación sexual y la carga energética es demasiado intensa.
Tu cuerpo tiene un nivel de umbral un poco más bajo del que tenías antes (o están teniendo relaciones de una manera bastante similar una y otra vez, y las caricias, si las hay, son en los mismos lugares) y simplemente se cierra.
Es como si una superficie friccionara otra repetidamente de la misma manera. Llegará un momento en el que esta fricción producirá, o una herida o una sensación de anestesia para evitar el dolor.
Es muy probable que estén teniendo las relaciones sexuales de una manera un poco "mecánica" y orientada con un gran peso (si no exclusivamente) a la genitalidad (los órganos más sensibles de nuestro cuerpo).
La solución entonces es dejar los genitales y el coito sólo para el final del juego erótico, cuando ya tu cuerpo "te pida por favor" ser penetrado.
Si con tu pareja pudieran experimentar qué sientes con su estimulación en el resto de tu cuerpo (en el cual ambos tienen una gran sensibilidad probablemente no descubierta), con mayor o menor presión, con más o menos contacto, con distintas partes de su cuerpo estimulándote (tiene todo un cuerpo para tocar todo el cuerpo que tienes tú), es muy posible que puedan ir encontrando el punto justo de la excitación para ti, para que sigas disfrutando el encuentro.
Los orgasmos valle, que proponen el tantra y el taoísmo, son suaves y paulatinos, a diferencia de los orgasmos pico, que provienen de los genitales y suelen ser más violentos, repentinos y contráctiles (además de que duran mucho menos y no recargan la energía como los otros).
Estos orgasmos pueden provenir de cualquier parte de tu cuerpo, para lo cual se hace necesario explorar y experimentar dónde y cómo es tu sensibilidad.
Con caricias muy suaves sobre la piel, o casi sin tocarte o con la palma completa, con su cabello, con su lengua, con el reverso de la mano, con los pies o el antebrazo. Busquen opciones, seguramente las encontrarán.
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