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La crisis de la mediana edad II

Por INFO-PENE.COM

Usted sabe si le está pasando
Quiero detenerme en este punto en la historia personal y considerar algunos asuntos más amplios. Pero si usted quiere saber lo que le ocurrió a este hombre, no se preocupen, retornaremos a su historia más adelante.

Y así, en este punto entramos a un campo lleno de opiniones fragmentadas. Usted necesita saber que no tengo dudas sobre la existencia de dos cambios separados que pueden ocurrir en el hombre (pero pueden no ocurrir) entre alrededor de los 40 años (ocasionalmente antes) y digamos, cincuenta y cinco. Esta es la crisis de la edad intermedia, crisis de los 40 o también llamada andropausia o viropausia. No son conceptos que hayan encontrado aceptación universal. Pero creo que es ridículo descartar no sólo mucha experiencia de hombres que han pasado lo que pueden ser crisis profundas y agonizantes, sino también una fuerte evidencia de los pocos doctores que se han especializado en este campo. La crisis de los 40 es esencialmente emocional en su naturaleza; la andropausia tiene un fundamento en la disminución de los niveles de hormonas, y en ese sentido es física, aunque las consecuencias de los cambios en los niveles de las hormonas no son solamente físicas. Ambos no son independientes uno del otro, como veremos. Si usted no está teniendo una crisis de la edad intermedia, pero se está sintiendo sexualmente menos confiado que antes, usted debería saltar la próxima sección, e ir directamente a la seccion "La andropausia".

¿Qué es la crisis de la edad intermedia?
Espero no me contradiga cuando digo que aún si no es un psicólogo evolucionista, es intuitivamente obvio que un cambio de una fase de la vida a otra debe estar acompañada de ajustes psicológicos y un replanteamiento de la propia identidad. Por ejemplo, por años el movimiento de las mujeres fijó su atención en los cambios psicológicos por los que las mujeres tenían que pasar durante su menopausia. Para las mujeres, la transición desde los años de la infancia hasta los años de la post-infancia deben ser una profunda experiencia. Antes de la menopausia, un elemento fundamental de su sentido de identidad es su fertilidad. su menstruación, su capacidad de dar vida y origen a otras personas; después de eso, tiene que redefinir su sentido de sí misma para acomodarse al conocimiento de que ella no podrá cubrir más estos roles – aparte la rareza de la Fertilización in-vitro – ni tendrá la evidencia de su fertilidad que el sangrado mensual representa. Cualesquiera sean los cambios psicológicos que se espera que estén involucrados en esto, tienden a ser discutidos algo más abiertamente con mujeres de más edad y contemporáneas, y se reconocen como una realidad. ¿Podría haber procesos análogos para varones? Mi visión es fuertemente que sí, y lo que sigue, depende mucho del trabajo del Dr. Malcolm Carruthers, del Dr. Eugene Shippen, y de Jed Diamond, quienes han estudiado las crisis a las que está sujeta la masculinidad en gran detalle.

Entonces ¿Qué de los varones en la sociedad moderna? ¿Tenemos una transición similar? Usted podría sentir que la respuesta tiene que ser "no" si implica una experiencia similar a la femenina en que su transición está causada por grandes cambios en su sistema hormonal. Y todavía, todavía, todavía... considere los siguientes argumentos del dilema de un hombre en la edad intermedia:

Los niveles de producción de hormonas merman, la cabeza vacila, el vigor sexual disminuye, el estrés es interminable, los chicos se van, los padres se mueren, los horizontes de trabajo disminuyen, los amigos están teniendo su primer ataque al corazón, el pasado flota en una niebla de esperanzas no realizadas, el vigor disminuye, oportunidades no aprovechadas, mujeres no llevadas a la cama, potencial no llevado a cabo, y el futuro es una confrontación con la propia muerte. (Teorías de la Crisis de la Edad Intermedia Masculina, El Psicólogo Consejero, 1976, Vol 6, 2-9)

"A veces siento que el tiempo se acaba," dice Jack melancólicamente. "Estoy sintiendo la ansiedad de la 'última oportunidad' sobre la posibilidad de encontrar un trabajo que sea creativo, que las metas de la vida y una vida sexual con la que pueda vivir sean satisfechas." (La Menopausia Masculina, Jed Diamond, p37.)

"Los hombres están constantemente definiéndose a través de su fuerza y poder. Todo es físico. Hay poca comprensión del poder espiritual. Es muy extraño encontrar a un varón que comprenda el poder del espíritu... y si eso es todo lo que Ud. tiene, y siente que su poder disminuye, como ocurre en la edad intermedia, si no tiene otra fuerza, va a sentir una gran pérdida. Sería sano si los hombres tuvieran vehículo para expresar esa pérdida... " (como arriba, p41.)

El Dr. Malcolm Carruthers – que ha trabajado con miles de pacientes varones en su clínica de Londres – toma la visión de que la crisis de la edad intermedia es esencialmente emocional en origen, pero si es lo bastante severa o prolongada puede tener consecuencias físicas, especialmente si se usan el alcohol o las drogas para mitigar el dolor de la crisis. Típicamente, dice, el grupo de edad más propenso a la crisis es alrededor de los 40, principalmente entre los 35 y 45, que es anterior a la andropausia, que comienza usualmente a la edad de 50, digamos de 45 a 55 años. El Dr.Carruthers sugiere que muchas crisis de la mediana edad pasan inadvertidas y terminan como los efectos de un cambio de trabajo, un cambio de casa, o un cambio de esposa. Sólo ocasionalmente el drama se convierte en una crisis existencial completamente madura, en la cual el hombre puede sentir que él está pegado a una carrera que se extiende por encima o por debajo de él, produciendo la perspectiva de quemarse; o en un matrimonio o relación muerta que le da la elección del divorcio o separación y sus consecuentes traumas, ruina financiera, y el empezar nuevamente. También hace una lista de factores que parecen predisponer a los hombres a una crisis traumática – en esencia, estas son cosas que lo desestabilizan desde la misma infancia: haber nacido con una naturaleza sensible, padres distantes o poco afectuosos, especialmente el padre (que yo interpretaría como significando ambas pérdidas, emocional o física, porque muchos padres están físicamente presentes pero emocionalmente ausentes), pérdida o separación de un modelo o imagen amada, y fallas o, paradójicamente, éxitos repetidos en su carrera.

Hay un sentir intuitivo en el cual uno puede ver cómo un hombre podría volver a un punto donde el estrés de la vida, cargado encima de estos basamentos inestables y una vida vivida sin certeza o estabilidad emocional, podría causar una crisis nerviosa en la mitad de la vida: y así, aunque nos lleve algún tiempo, al final llegamos allí: nos encontramos en medio de la crisis de la mediana edad. Todo gira alrededor de la insatisfacción con uno mismo, y de lo que uno ha obtenido, o, para ponerlo de otra manera, el sentido de que la vida no ha dado bien las cartas y de alguna manera la mano ganadora nos ha eludido - durante todo el juego. Para hacer esto peor, las cosas que lo mantenían en carrera a uno - trabajo, amigos, familia, estructura social, ímpetu para las metas, actividades deportivas, logros mayores o menores, sexo, el sentido de ser masculino, el sentido de ser importante, si es que hay alguno de alguna forma menor, el mundo que uno ha creado - puede ser expuesto de repente o gradualmente como insustancial, insignificante, y de poca importancia a la faz de las cuestiones de la vida y de la muerte. (¿Cuál será, me dijo un amigo, mi memorial sobre la Tierra? ¿Quién me recordará, y por qué? No tuve respuesta para él, porque su pregunta golpeó una cuerda profundamente oscura en mí.)

A veces las cosas que lo mantenían motivado a uno ya no están: los amigos se han mudado, los niños han crecido, se van de casa y no nos visitan, los ancianos padres mueren, y su cuerpo no puede aguantar con los hombres jóvenes. No es sorprendente que el comportamiento escapista podría parecer la solución: cambiar de trabajo, cambiar la casa, cambiar la pareja, cambiar el estilo de vida, obtener la motocicleta antes de que sea realmente tarde...



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