Debemos considerar que la pareja es un sistema de dos elementos que se
vinculan constantemente y lo que afecte a uno, tanto para bien como para mal,
afectara al otro. Hoy sabemos que la disfunción erectil impacta tanto al hombre
que la presenta como a la mujer que no sabe qué está pasando y piensa que la
falla puede deberse a falta de interés o de amor por parte de su pareja.
En una situación así, pueden desencadenarse una serie de mecanismos que son
típicos de las disfunciones sexuales y que además las empeoran al momento de
intentar el encuentro.
1- Autoobservación obsesiva. Es la preocupación o la atención constante para
lograr la erección. A veces el hombre no logra sentir si su pene está listo para
la penetración y lo que hace es tocarlo constantemente, vigilando qué tan erecto
está, o bien, se obsesiona por estimular sus genitales para obtener mayor
erección.
2- Angustia de desempeño. Es la sensación de fracaso inminente. El hombre siente
que seguramente no alcanzará la erección, está realmente preocupado por
funcionar bien y no se concentra lo suficiente.
3- Genitalización de la pareja. La fallas en la dinámica de la relación de
pareja durante los encuentros eróticos hacen que los dos le den demasiada
importancia a los genitales, se preocupan solamente de tocarlos y estimularlos
para llegar a una excitación, sin embargo, descuidan una parte importante de la
relación sexual: Las caricias, los juegos y las sensaciones; la mujer es capaz
de olvidarse de lo que siente con tal de que su pareja tenga un encuentro
“exitoso”; el hombre, al alcanzar la erección, inmediatamente intenta penetrar,
sin darse cuenta si la mujer está bien lubricada o lista para la penetración.
Todo esto hace que las relaciones sexuales se tornen mecánicas, rápidas e
insatisfactorias.
4- Disfunción sexual en la mujer. Se han hecho estudios en los que se demuestra
que la mayoría de las mujeres, parejas de hombres con disfunción eréctil, en
consecuencia desarrollan disfunciones sexuales como trastorno del deseo,
disminución del apetito sexual, trastornos en la lubricación vaginal, son
mujeres que no logran sentirse lo suficientemente excitadas y tienen más
dificultad para alcanzar el orgasmo.