Ama a su pareja, pero otra persona ha comenzado a llamar su atención. Está
en usted tomar una decisión, pero antes piense si su pareja actual no merece
otra chance...
En este artículo, describiremos los tipos más comunes de relación, y
describiremos los Cinco Acuerdos necesarios para crear una relación de
pareja sana.
Muchos de los acuerdos son para las relaciones monógamas, pero son también
aplicables a otras clases de relaciones. Lo que podrá ver aquí, son los
acuerdos específicos que le ayudarán a recrear una relación más sana, sin
importar qué tipo de relación usted elija.
Existen diversos tipos de relaciones, que pueden ser graficadas con la
"Brújula de las relaciones". No es que uno sea mejor que el otro; en todo
caso, somos nosotros quienes debemos elegir cuál es el que mejor funciona
para nuestra propia situación:
* En el oeste se encuentra la monogamia / matrimonio, que también incluye
una relación de mutua y amplia confianza.
* En el norte se encuentra la relación más abierta, que es cuando la pareja
elige compartir un hogar juntos pero tener al mismo tiempo otras relaciones
que pueden ser heterosexuales o bisexuales, con personas solas o con
parejas.
* En el este está el celibato, no la abstinencia. El celibato significa
celebrarse a sí mismo, para saber cuál es el orgasmo propio de su propio
cuerpo. La abstinencia sería privarse de realizar cualquier tipo de
masturbación o acto de placer hacia uno mismo.
* En el sur está la relación de tríada. Esto es cuando dos individuos de un
sexo y un individuo del sexo opuesto, deciden crear una relación sexual con
las parejas que ambos comparten, es decir dos hombres y una mujer o dos
mujeres y un hombre. Sus encuentros sexuales pueden ser heterosexuales o
bisexuales. Una tríada puede también tener preferencias por homosexuales, o
tres individuos de la misma preferencia sexual, que confíen en este tipo de
relación.
* En el Centro de la “Brújula de las Relaciones” se encuentran la persona
con múltiples relaciones pero sin compromiso con ninguna. Aquí elegimos
estar con más de una persona, porque a menudo una pareja sabe, como ejemplo
simbólico, cómo recrear el mejor clímax, otra conoce la mejor forma de
estimulación sexual, y una tercera sabe cómo relacionarse de formas
distintas. Es decir, hay algo que puede ser aprendido de cada tipo pareja.
Todas las relaciones necesitan el mismo tiempo, energía, y cuidado que le
damos a muchos de nuestros negocios. Si tratáramos a nuestros esposos y
amantes con el mismo respeto que tratamos a nuestros socios de negocio,
nuestras relaciones serían mucho más placenteras. Observemos los Cinco
Acuerdos que mejorarían cualquier relación, y, específicamente las
monogámicas (recuerde que deben ser firmados por ambas parte de la pareja).
Los Cinco Acuerdos de la pareja feliz
Primer Acuerdo:
Sostendré con intimidad, junto con este hombre o mujer, cuidándonos el uno
del otro, el mismo fuego encendido. Si no cuido o considero sagradas estas
proposiciones, violaré esta ley.
Si me detengo demasiado en el pasado, o estoy demasiado concentrado en el
futuro, tendré sensaciones de culpabilidad / culpa / vergüenza, lo que serán
señales de peligro, que significaran que estoy lastimando tanto mi propios
ser interior como el de mi pareja, es decir el alma y espíritu de ambos.
Por lo tanto, si continúo con esa energía negativa, dejaré de cuidar la
relación y mantener la intimidad, y romperé el contrato de la relación (esto
podría darse si se esta teniendo un affaire amoroso más fuerte con otra
persona).
Segundo Acuerdo:
Cada uno debe aceptar al otro como es. Esto hace del amor un acto de
energía. Usted no puede intentar hacer que todos los demás cambien para
satisfacer sus necesidades. Si no puedo aceptar que mi pareja nunca va a
cambiar en ciertas cosas, no debo estar con él o ella.
Para hacer que este acuerdo funcione, es necesario dejar atrás todas las
limitaciones y prejuicios. La pareja entonces debe ser interdependiente, no
co-dependiente.
Posiblemente usted querrá que su pareja tenga libertad y pueda crecer, por
lo que no debe refrenarlo (por supuesto, si no existe algo que le lastime
muy directamente), y sí honrar sus acciones. Pero esto no significa que a
usted tengan que gustarle todas esas acciones.
Tercer Acuerdo:
Deje que el pasado se vaya totalmente. El pasado se debe tener en cuenta
sólo cuando es muy necesario. No debe haber ninguna expectativa de que,
rememorándolo, algo del pasado cambie.
Sí podemos, en cambio, observar nuestro patrón de conducta para ver si
podemos intentar cambiarlo, si es que somos lo suficientemente listos como
para hacerlo. Si es así, trabajaremos juntos en ello. Cuando se haga este
acuerdo, se incurrirá definitivamente en un karma.
Recuerde, no se puede hacer nada sobre el pasado, sino sólo aprender de él.
Si no puedo cambiarlo, todo lo que puedo hacer entonces debe ser cambiar mi
actitud y manejarme de otra manera.
Cuarto Acuerdo:
La lealtad es la buena voluntad para perdonarse las transgresiones, porque
se tiene un acuerdo mutuo de honrarse a sí mismos y al crecimiento y
desarrollo propio lo mejor posible.
Este es el medio para estar abiertos sexualmente, en la intimidad, con un
sentido de aventura con uno mismo, de explorar abiertamente la sexualidad de
cada miembro de la pareja desde la perspectiva de la curiosidad y el
aprendizaje, que sólo pude darle una pareja (su pareja) apasionada.
No debe existir ninguna limitación sexual con su pareja monogámica. La
santidad de una relación se puede romper solamente con el intento voluntario
de lastimarse el uno al otro.
Quinto Acuerdo:
La Cláusula de Integridad es una necesidad de la relación basada en las
siguientes cualidades: salud, esperanza, felicidad, humor y armonía.
Significa que juntos recolectarán el aprendizaje de todo esto, que sólo
podrá ser enseñado por su pareja.
También significa que si tiene integridad, debe estar dispuesto a aceptar
otras opciones para el crecimiento mutuo, y poder soportar que su pareja
esté haciendo algo que está bloqueando sus crecimientos.
Eso significa que usted tiene buena voluntad para dejar a su pareja
experimentar la vida. Usted puede decirle "pienso que puede suceder esto si
tú haces esto", pero no intentar detenerlo en su búsqueda.
Usted debe dejar a su pareja ser responsable de sus propias decisiones y
experimentar las consecuencias de ellas. Y necesita permanecer en el centro
de su propio círculo, como un guerrero. Un guerrero nunca siente el efecto
de una persona, tiempo, lugar, o situación.
Uno de los problemas más importantes de las relaciones monogámicas, es
cuando nos encontramos atraídos hacia algún otro. El deseo de tener un
affaire puede abrumar y un porcentaje muy alto de las personas engaña a sus
parejas. ¿Qué hacer frente a esta situación?
Primero, cada miembro de la pareja debe acordar tomarse un tiempo profundo
de introspección para intentar ver cuánto le ha dado y da su pareja, antes
de tomar una decisión. Recuerde que a quien más se conoce es a la propia
pareja. Esto significa mirar profundamente a sí mismo y a su pareja antes de
tomar alguna decisión al respecto.
Existe una ilusión de seguridad en una relación monogámica. La seguridad
otorga la satisfacción personal. La seguridad es cuando la primera medida a
tomar es juntarse con su pareja en una fuerte y férrea relación para darse
confianza mutua, y poder confiar en que ambos pueden sentirse protegidos.
Pero recuerde que la única cosa constante en el universo es el cambio y el
cambio es inevitable. Las relaciones permanecen sanas y vibrantes cuando
están al límite. Usted solo no puede hacer funcionar una relación, pero sí
poner todo lo mejor de su parte.
La monogamia es una de las opciones más difíciles -pero con más recompensas-
que puede tener una relación, ya que así se consiguen resolver todas las
necesidades a partir de una sola persona.
En la pareja monogámica, nunca se reprimen las necesidades emocionales,
mentales, físicas, espirituales o sexuales. Se puede hablar de lo
“indecible” y se puede pedir todo lo que se necesita y desea. Y cuando usted
da a su pareja, usted también recibe.